Impurezas sexuales en El Libro de Levítico 15,19-33 Del terror a los cuerpos que sangran al ‘Beban mi Sangre que será derramada’ (Mt 26,27-28).
DOI:
https://doi.org/10.15603/ribla.v96i2.3213Palavras-chave:
Impureza, Menstruación, Sangre, Mito, Tabu, MonstruosidadResumo
La categorización de impureza sobre el cuerpo de las mujeres que se ha invocado
como motivo y causa de exclusión de éstas, no solo en el ámbito religioso, sino también
en los espacios sociales se la debemos en gran medida al texto de Levítico 15,
19-33. En el texto se menciona que las mujeres somos impuras por la menstruación,
es decir, por la sangre que se derrama en uno de los cíclos, y todo lo que se toca o
tiene contacto queda impuro. Una inadecuada interpretación del texto ha servido de
justificación para que la sangre de las mujeres siga siendo símbolo de exclusión y
dominación, no así en el caso de los hombres, pues la sangre de estos ha sido considerada
como héroes o martíres. El presente artículo tiene un doble objetivo, de un
lado analizar el texto en torno a las impurezas de los fluidos, y de otro lado hacer una
hermenéutica teológica del texto para nuestros contextos marcados por el derramamiento
de la sangre de personas víctimas de la violencia, especialmente la sangre de
las mujeres y la de sus cuerpos considerados sucios.







